3.21.2017

Día internacional de la poesía


Hoy se celebra el día internacional de la poesía, y estamos en la gloria, ya que este año está dedicado a Gloria Fuertes. sin duda la celebración del centenario de su nacimiento habrá influido en esta decisión, pero sin duda alguna, más que merecido.
El Instituto Cervantes se une a este homenaje con motivo del Día de la Poesía. Así, bajo el título "Todas con Gloria", una veintena de poetas, entre ellas Ana Rosetti, Luisa Castro, Noni Benegas, o Espido Freire, leerán textos de la escritora madrileña en su sede.
Otra institución que se une a este homenaje es la Universidad Complutense de Madrid, que ha organizado una jornada con 40 actividades para hacer más visible este género y homenajear a Gloria Fuertes (Madrid, 1917-1998) y a las mujeres poetas, desde las 9 de la mañana de hoy.
Acompañamos este día con el poema de Gloria Fuertes, ¿Qué sucede en primavera?, que ya que estamos inaugurando esta etapa, parece muy apropiado. 


¿Qué sucede en primavera?

Los árboles de hojas se visten,
el frío se resiste.
Las flores asoman los colores.
Los campos enseñan sus espigas.
Los enamorados enseñan sus amores.
Los cervatillos se encuentran.
Nos asusta la tormenta.
Esto y que es abril,
sucede en primavera.

Gloria Fuertes
 

3.20.2017

Canta con Gloria Fuertes

Siguiendo con nuestro homenaje a Gloria Fuertes, ha llegado el momento de que veamos algunos vídeos sobre sus poemas. Algunos están musicados, seguro que después de verlos algunas veces, los cantáis y memorizáis sin pensarlo.





                                                                        

 






3.15.2017

Gallinita ciega

 Otro poema de gloria Furtes que gusta tanto a pequeños  como a mayores.


Gallinita ciega
 
Gallinita estaba
presa en su corral,
con la pata atada
en un matorral.
Gallinita cose,
cose un delantal
para su pollito,
que no sabe andar.
Gallinita llora:
“¡Kikirikiká!”
Se ha quedado ciega
de tanto llorar.
Gallinita ciega,
busca en el pajar.
—¡Qué se te ha perdido!
—Aguja y dedal.
—Da tres vueltecitas
y lo encontrarás.
Gallinita ciega
gira sin cesar.
¡Pobre gallinita
se va a marear!
Gloria Fuertes

Pasapalabra con Gloria Fuertes






Si crees conocer su obra, con este pasapalabra lo puedes demostrar.
Pasapalabras de Gloria Fuertes




Libro virtual Gloria Fuertes



Ciento dos colegios, de distintos puntos de España y uno de Colombia. colaboraron en la creación de este libro virtual sobre Gloria Fuertes, más de 900 páginas elaboradas, que os dejamos en el siguiente enlace:
  http://lourdesgiraldo.net/libroGloria/gloria_fuertes/

3.13.2017

Exposición Gloria Fuertes. Centenario

A partir de mañana día 14 de marzo y por un mes y con motivo del Centenario del nacimiento de Gloria Fuertes, tendrá lugar una exposición que realiza una recorrido de su vida y de su obra a través de fotografías, poemas, documentos y objetos personales de la poeta. Esta muestra es una producción del teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa en colaboración con la Fundación Gloria Fuertes.
La entrada es gratuita y permanecerá abierta toda la semana, excepto  los lunes.

3.10.2017

Otro cuento en verso para niños pervesos.

Con motivo del centenario del nacimiento de Roald Dahl, volvemos a rescatar este bello cuento en verso.

LOS TRES CERDITOS
El animal mejor que yo recuerdo
es, con mucho y sin duda alguna, el cerdo.
El cerdo es bestia lista, es bestia amable,
es bestia noble, hermosa y agradable.
Mas, como en toda regla hay excepción,
también hay algún cerdo tontorrón.
Dígame usted si no: ¿qué pensaría
si, paseando por el Bosque un día,
topara con un cerdo que trabaja
haciéndose una gran casa... de paja?
El Lobo, que esto vio, pensó: "Ese idiota
debe estar fatal de la pelota..."
¡Cerdito, por favor, déjame entrar!".
"¡Ay no, que eres el Lobo, eso ni hablar!".
"¡Pues soplaré con más fuerza que el viento
y aplastaré tu casa en un momento!".
Y por más que rezó la criatura
el lobo destruyó su arquitectura.
"¡Qué afortunado soy! -pensó el bribón-.
¡Veo la vida de color jamón!".
Porque de aquel cerdito, al fin y al cabo,
ni se salvó el hogar ni quedó el rabo.
El Lobo siguió dando su paseo,
pero un rato después gritó: "¿Qué veo?
¡Otro lechón adicto al bricolaje
haciéndose una casa... de ramaje!
¡Cerdito, por favor, déjame entrar!".
"¡Ay no, que eres el Lobo, eso ni hablar!".
"¡Pues soplaré con más fuerza que el viento
y aplastaré tu casa en un momento!".
Farfulló el Lobo: "¡Ya verás, lechón!",
y se lanzó a soplar como un tifón.
El cerdo gritó: "¡No hace tanto rato
que te has desayunado! Hagamos un trato...".
El Lobo dijo: "¡Harás lo que yo diga!".
Y pronto estuvo el cerdo en su barriga.
"No ha sido mal almuerzo el que hemos hecho,
pero aún no estoy del todo satisfecho
-se dijo el Lobo-. No me importaría
comerme otro cochino a mediodía".
De modo que, con paso subrepticio,
la fiera se acercó hasta otro edificio
en cuyo comedor otro marrano
trataba de ocultarse del villano.
La diferencia estaba en que el tercero,
de los tres era el menos majadero
y que, por si las moscas, el muy pillo
se había hecho la casa... ¡de ladrillo!
"¡Conmigo no podrás!", exclamó el cerdo.
"¡Tú debes de pensar que yo soy lerdo!
-le dijo el Lobo-. ¡No habrá quien impida
que tumbe de un soplido tu guarida!".
"Nunca podrá soplar lo suficiente
para arruinar mansión tan resistente",
le contestó el cochino con razón,
pues resistió la casa el ventarrón.
"Si no la puedo hacer volar soplando,
la volaré con pólvora... y andando",
dijo la bestia, y el lechón sagaz
que aquello oyó, chilló: "¡Serás capaz!"
y, lleno de zozobra y de congoja,
un número marcó: "¿Familia Roja?".
"¡Aló! ¿Quién llama? -le contestó ella-.
¡Guarrete! ¿Cómo estás? Yo aquí, tan bella
como acostumbro, ¿y tú?".
"Caperu, escucha.
Ven aquí en cuanto salgas de la ducha".
"¿Qué pasa?", preguntó Caperucita.
"Que el Lobo quiere darme dinamita,
y como tú de Lobos sabes mucho,
quizá puedas dejarle sin cartuchos".
"¡Querido marranín, porquete guapo!
Estaba proyectando irme de trapos,
así que, aunque me da cierta pereza,
iré en cuanto me seque la cabeza".
Poco después Caperu atravesaba
el Bosque de este cuento. El Lobo estaba
en medio del camino, con los dientes
brillando cual puñales relucientes,
los ojos como brasas encendidas,
todo él lleno de impulsos homicidas.
Pero Caperucita, -ahora de pie-
volvió a sacarse el arma del corsé
y alcanzó al Lobo en punto tan vital
que la lesión le resultó fatal.
El cerdo, que observaba ojo avizor,
gritó: "¡Caperucita es la mejor!".
¡Ay, puerco ingenuo! Tu pecado fue
fiarte de la chica del corsé.
Porque Caperu luce últimamente
no sólo dos pellizas imponentes
de Lobo, sino un maletín de mano
hecho con la mejor... ¡piel de marrano!

Roald Dahl. "Cuentos en verso para niños perversos". Ediciones Alfaguara.