1.27.2020

Poemas para y por la paz



Guernica. Pablo Picasso
Rescatamos de nuevo esta veterana entrada, a la que modificamos y añadimos más poemas con el paso de los años, que tienen a la Paz como protagonista. Retornamos así a celebrar el Día de la Paz en su edición de 2020 Ahora los poetas que se suman a nuestro poemario sobre la paz son: Bertold Brecht, el cantautor argentino León Gieco, Blas de Otero y de nuevo Gloria Fuertes y Nicolas Guillén.


Solo le pido a Dios.
Fusilamentos del tres de mayo. Franciso de Goya

Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente
que la resaca muerte no me encuentre
vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.
Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
que no me abofetee la otra mejilla
después de que una garra me arañó esta suerte.
Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos cuantos
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.
Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente
desauciado está el que tiene que marcharse
a vivir una cultura diferente.
Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente

  León Gieco


 

General tu tanque es más fuerte que un coche.(Fragmento)
General, tu tanque es más fuerte que un coche.
Arrasa un bosque y aplasta a cien hombres.
Pero tiene un defecto:
necesita un conductor.
General, tu bombardero es poderoso.
Vuela más rápido que la tormenta y carga más que un elefante.
Pero tiene un defecto:
necesita un piloto.
General, el hombre es muy útil.
Puede volar y puede matar.
Pero tiene un defecto:
puede pensar.
Bertold Brecht
El grito de Munch
 


Pido la paz y la palabra.
Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido

la paz

y la palabra. He dicho

“silencio”,

“sombra”,
 “vacío”,

etcétera.

Digo

“del hombre y su justicia”,
“océano pacífico”,
lo que me dejan.
Pido
La paz y la palabra.
Blas de Otero
 

Balada
Ay, venga, paloma, venga
y cuénteme usted su pena.

Pasar he visto a dos hombres

armados y con banderas;

el uno en caballo moro,

el otro en potranca negra.

Dejaran casa y mujer,

partieran a lueñes tierras;

el odio los acompaña,
la muerte en las manos llevan.
¿A dónde vais?, pregúnteles,
y ambos a dos respondieran:
Vamos andando, paloma,
andando para la guerra.
Paloma de Picasso. Litografia de 1949
Así dicen, y después
con ocho pezuñas vuelan,
vestidos de polvo y sol,
armados y con banderas,
el uno en caballo moro,
el otro en potranca negra.
Ay, venga, paloma, venga
y cuénteme usted su pena.
Pasar he visto a dos viudas
como jamás antes viera,
pues que de una misma lágrima
estatuas parecen hechas.
¿ A dónde vais, mis señoras?,
pregunté a las dos al verlas.
Vamos por nuestros maridos,
paloma, me respondieran.
De su partida y llegada
tenemos amargas nuevas;
tendidos están, y muertos,
muertos los dos en la hierba,
gusanos ya sobre el vientre
y buitres en la cabeza,
sin fuego las armas mudas
y sin aire las banderas;
se espantó el caballo moro,
huyó la potranca negra.
Ay, venga, paloma, venga
y cuénteme usted su pena
Nicolás Guillén
 


Preguntas
Ya se han puesto en camino
la muerte y sus patrullas:

la muerte, esa aliada
de la guerra más sucia,
y con ella los cómplices
duchos en imposturas.
Dejan por los caminos
una imperial basura
y sus armas contestan
a todas las preguntas.
Patrañas y rapiñas
con la paz se camuflan
mientras la vida cuenta
sus muertes una a una.
La guerra es una patria
de horrible catadura
y el dios de los ejércitos
no retrocede nunca:
con sus armas contesta
a todas las preguntas
José Manuel Caballero Bonald

Plantaremos olivos
Plantaremos olivos
Plantaremos olivos
donde ante había espinos.
Todos iguales 
de la mano.
Todos distintos, 
con una canción
de amor 
en nuestros labios.
Plantaremos olivos.
¿A dónde va mi vuelo?
SHALOM, SALAM:
¡Por Dios, cesad el fuego!
SHALOM, SALAM:
¿A dónde va mi vuelo?
SHALOM, SALAM:
Y plantaremos olivos 
donde antes hubo espinos.
Compartir, lo único urgente, 
en este amanecer de siglo.
Plantaremos olivos 
Federico Mayor Zaragoza

Que a todas las balas se les haga de noche
Dame un abrazo, hermano, si tú ya no matas.
Dale agua helada a la lengua mustia.
Fin del asalto, para esta batalla.
Iza la bandera, que sólo sea una... 

De brazos cruzados ante quien ordena, 
badajo de verbos a quien el arma empuña,
Arena en los ojos a quien no condena,
bota de cristal para quien tiene dudas... 

Los ojos abiertos
pendientes de un sueño
versos como salmos,
antes de las doce.
Que no encuentren zapato
los amos del fuego
que a todas las balas
se les haga de noche. 

Que doce campanadas sean año nuevo,
que todas las heridas cierren sin reproche.
Burbujas de paz cayendo del cielo: 
que todas las guerras se ahoguen en ponche. 

Me pongo de pie ante aquel que claudica.
Pedazo de aplauso para ese no a la guerra. 
Terrón de azúcar y no dinamita,
que ramos de flores armen las fronteras. 
Los ojos abiertos
pendientes de un sueño
versos como salmos,
antes de las doce.
Que no encuentren zapato
los amos del fuego
que a todas las balas
se les haga de noche.

Paco Damas

Cultivo una rosa blanca

Cultivo una rosa blanca,
En julio como en enero,
 Para el amigo sincero,
Que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca,
El corazón conque vivo, 
Cardo ni ortiga cultivo,
Cultivo una rosa blanca.
José Martí

 VI

Paz para los crepúsculos que vienen,
paz para el puente, paz para el vino,
paz para las letras que me buscan
y que en mi sangre suben enredando
el viejo canto con tierra y amores,
paz para la ciudad en la mañana
cuando despierta el pan, paz para el río
Mississippi, río de las raíces:
paz para la camisa de mi hermano,
paz en el libro como un sello de aire,
paz para el gran koljós de Kíev,
paz para las cenizas de estos muertos
y de estos otros muertos, paz para el hierro
negro de Brooklyn, paz para el cartero
de casa en casa como el dia,
paz para el coreógrafo que grita
con un embudo a las enredaderas,
paz para mi mano derecha,
que sólo quiere escribir Rosario:
paz para el boliviano secreto
como una piedra de estaño, paz
para que tú te cases, paz para todos
los aserraderos de Bío Bío,
paz para el corazón desgarrado
de España guerrillera:
paz para el pequeño Museo de Wyoming
en donde lo más dulce
es una almohada con un corazón bordado,
paz para el panadero y sus amores
        y paz para la harina: paz
        para todo el trigo que debe nacer,
        para todo el amor que buscará follaje,
        paz para todos los que viven: paz
        para todas las tierras y las aguas.
Yo aquí me despido, vuelvo
a mi casa, en mis sueños,
vuelvo a la Patagonia en donde
el viento golpea los establos
y salpica hielo el Océano.
Soy nada más que un poeta: os amo a todos,
ando errante por el mundo que amo:
en mi patria encarcelan mineros
y los soldados mandan a los jueces.
Pero yo amo hasta las raíces
de mi pequeño país frío.
Si tuviera que morir mil veces
allí quiero morir:
si tuviera que nacer mil veces
allí quiero nacer,
cerca de la araucaria salvaje,
del vendaval del viento sur,
de las campanas recién compradas.
Que nadie piense en mí.
Pensemos en toda la tierra,
golpeando con amor en la mesa.
No quiero que vuelva la sangre
a empapar el pan, los frijoles,
la música: quiero que venga
conmigo el minero, la niña,
el abogado, el marinero,
el fabricante de muñecas,
que entremos al cine y salgamos
a beber el vino más rojo.
Yo no vengo a resolver nada.
Yo vine aquí para cantar
y para que cantes conmigo.
Pablo Neruda


Los magos de Occidente


Los magos de Occidente
(no de Oriente)
no eran tres,
eran cuatro.
El Mago Polvo
el Mago Migas
el Mago Pupas
y el Mago Daño.
Los magos de Occidente
eran soldados,
recorrían Europa
en carros blindados.
Balas y granadas (por todos los lados).
¡Vaya juventud que nos ha tocado!
Nos dieron granada, no el fruto,
la bomba de mano.
Lucha en cataclismo
(Magos de Occidente
para defenderse
hacían lo mismo).
El Mago Polvo
quedó hecho polvo.
El Mago Migas
quedó hecho migas.
El MagoPupa
quedó hecho pupa.
Y el Mago Daño
(en silla de ruedas un año).
Cuando volvieron de la guerra mordaz,
se fueron a apuntar al Club de la Paz.
Gloria Fuertes





"Lo grito aquí: ¡Paz! Y lo grito
llenas de llanto las mejillas.
¡Paz, de pie! ¡Paz! ¡Paz, de rodillas!
¡Paz hasta el fin del infinito!
No otra palabra, no otro acento
ni otro temblor entre las manos.
¡Paz solamente! ¡Paz, hermano!
Amor y paz como sustento."
Rafael Alberti.

Tristes guerras

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
Miguel Hernández


Los juguetes son para jugar a jugar.

No para Jugar a Matar (de mentira)
Las pistolas (ni de agua)
El revolver (ni de broma)
La escopeta (ni tocarla)
Los juguetes para todo
Y las armas para nada.
Gloria Fuertes

Poema Paz

Vamos hacia los árboles... el sueño
Se hará en nosotros por virtud celeste.
Vamos hacia los árboles; la noche
Nos será blanda, la tristeza leve.

Vamos hacia los árboles, el alma
Adormecida de perfume agreste.
Pero calla, no hables, sé piadoso;
No despiertes los pájaros que duermen.

Alfonsina Storni
 

Mensaje de Juan panadero al Congreso Mundial por la Paz.  (Fragmento)
 
Paz en todos los hogares.
Paz en la tierra, en los [cielos,
bajo el mar, sobre los mares.
Paz en la albura extendida
del mantel, paz en la mesa
sin ceño de la comida.
En las aves, en las flores,
en los peces, en los surcos
abiertos de las labores.
Paz en la aurora, en el
[sueño.
Paz en la pasión del grande
y en la ilusión del pequeño.
Paz sin fin, paz verdadera.
Paz que al alba se levante
y a la noche no se muera.
¡Paz, paz, paz! Paz luminosa.
Una vida de armonía
sobre una tierra dichosa.
Lo grita Juan Panadero.
Juan en paz, un Juan sin guerra, un
hombre del mundo entero. 

Rafael Alberti
 
                                                                               La muralla 

Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos:
los negros sus manos negras,
los blancos sus manos [blancas.
Ay,
una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa,
allá sobre el horizonte.
- ¡Tun, tun!
- ¿Quién es?
- Una rosa y un clavel ...
- ¡Abre la muralla!
- ¡Tun, tun!
- ¿Quién es?
- El sable del coronel ...
- ¡Cierra la muralla!
- ¡Tun, tun!
- ¿Quién es?
- La paloma y el laurel ...
- ¡Abre la muralla!
- ¡Tun, tun!
- ¿Quién es?
El alacrán y el ciempiés ...
- ¡Cierra la muralla!
Al corazón del amigo,
abre la muralla;
al veneno y al puñal,
cierra la muralla;
al mirto y la yerbabuena,
abre la muralla;
al diente de la serpiente,
cierra la muralla;
al ruiseñor en la flor,
abre la muralla ...
Alcemos una muralla
juntando todas las manos;
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa,
allá sobre el horizonte ...
Nicolas Guillén.



                                                                                    Sólo tres letras.

Sólo tres letras, tres letras nada más,
sólo tres letras que para siempre aprenderás.
Sólo tres letras para escribir PAZ.
La P, la A, y la Z, sólo tres letras.
Sólo tres letras, tres letras nada más,
para cantar PAZ, para hacer PAZ.
La P de pueblo, la A de amar
y la zeta de zafiro o de zagal.
(De zafiro por un mundo azul,
de zagal por un niño como tú). 
Gloria Fuertes

Cuando sea mi vida..

Cuando sea mi vida, 
toda clara y ligera 
como un buen río 
que corre alegremente 
a la mar, 
a la mar ignota 
que espera 
llena de sol y de canción. 
Y cuando brote en mi 
corazón la primavera 
serás tú, vida mía, 
la inspiración 
de mi nuevo poema. 
Una canción de paz y amor 
al ritmo de la sangre 
que corre por las venas. 
Una canción de amor y paz. 
Tan solo de dulces cosas y palabras. 
Mientras, 
mientras, guarda la llave de oro 
de mis versos 
entre tus joyas. 

Guárdala y espera.
Antonio Machado
  
La primavera ha venido

La primavera ha venido
dejando en el olivar
un libro en cada nido.
Vivir leyendo, leyendo
mientras la paz en el mundo
no se nos vaya muriendo.
Paz, paz, paz para leer
un libro en el alba
y otro en el atardecer.
Rafael Alberti



Guerra

La vejez en los pueblos.
El corazón sin dueño.
El amor sin objeto.
La hierba, el polvo, el cuervo.
¿Y la juventud?
En el ataúd.
El árbol solo y seco.
La mujer como un leño
de viudez sobre el lecho.
El odio sin remedio.
¿Y la juventud?
En el ataúd.
Miguel Hernández.
 
                                                                                 Cuando Madrid era Sarajevo.

 En Madrid llovía metralla,
llovía injusticia,
llovían muertos.
Me regalaron un cordero.
"Tienes para comer un mes" me dijeron.
Los ojos del cordero me dijeron otra cosa.
Yo, por poco me muero de hambre.
El cordero se murió de viejo.
Nos cogimos cariño,
él y yo solos bajo los bombardeos.
Después iba a por hierba a los solares
para mi cordero.
Le enseñé a comer papel
con los partes de guerra
a mi cordero.
Gloria Fuertes.


11.06.2019

Día del Flamenco


En el año 2010 y en concreto el día 16 de noviembre, se incorporó al Flamenco a la lista de manifestaciones culturales que forman parte del patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Y aunque el Flamenco en sí es poesía, bastaría con transcribir alguna de las letras de los temas de sus diversos palos.
 Vamos a repasar algunos de los poemas que lo tienen como referente y que han sido adaptadas a diferentes estilos del flamenco.


"El pez más viejo del río". Poema de Miguel Hernández,  cantado por Camarón de la Isla.

Rima VII

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!

?¡Ay! ?pensé?; ¡cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: «¡Levántate y anda!»

 Gustavo Adolfo Bécquer
 

Rima LX
Mi vida es un erial,
flor que toco se deshoja;
que en mi camino fatal
alguien va sembrando el mal
para que yo lo recoja.
Gustavo Adolfo Bécquer


La guitarra

Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh, guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.

 Federico García Lorca


Miguel Poveda y otros interpretes flamencos ponen voz y música a otro emblemático poema de Miguel Hernández, "Para la libertad"


Andrew Atroshenko "Dance"
Cante Hondo
A todos nos han cantado
en una noche de juerga
coplas que nos han matado...
Corazón, calla tu pena;
a todos nos han cantado
en una noche de juerga.
Malagueñas, soleares
y seguiriyas gitanas...
Historias de mis pesares
y de tus horitas malas.
Malagueñas, soleares
y seguiriyas gitanas...
Es el saber popular,
que encierra todo el saber:
que es saber sufrir, amar,
morirse y aborrecer.
Es el saber popular,
que encierra todo el saber.
Manuel Machado

 
George Owen. "Cante jondo"

Cantares
Vino, sentimiento, guitarra y poesía
hacen los cantares de la patria mía…
Cantares…
Quien dice cantares, dice Andalucía.
A la sombra fresca de la vieja parra
un mozo moreno rasguea la guitarra…
Cantares…
Algo que acaricia y algo que desgarra.
La prima que canta y el bordón que llora…
Y el tiempo callado se va hora tras hora.
Cantares…
Son dejos fatales de la raza mora.
No importa la vida, que ya está perdida;
y después de todo, ¿qué es eso, la vida?…
Cantares…
Cantando la pena, la pena se olvida.
Madre, pena, suerte, pena, madre, muerte,
ojos negros, negros, y negra la suerte…
Cantares…
En ellos el alma del alma se vierte.
Cantares. Cantares de la patria mía…
Cantares son sólo los de Andalucía.
Cantares…
No tiene más notas la guitarra mía
 Manuel Machado

5.18.2019

Cuentos del mundo




De nuevo "nuestra plaza", la Plaza situada enfrente del colegio, nos ha servido de marco para desarrollar una actividad literaria, en la que ha participado toda la comunidad educativa y las personas que se han acercado osimplemente "pasaban por allí".
Nuestra querida Elena que se está convirtiendo en nuestra "contadora de historias de cabecera", y  Reem Skaik Hegazi que también ha colaborado en otras  ocasiones contando cuentos, fueron las encargadas de acercarnos los ingredientes que convierten sus relatos en algo mágico.
No faltaron cuentos europeos, africanos asiáticos...







 

 








 

4.28.2019

Poesía en las aulas

El viernes concluimos los actos programados en nuestra "VI Semana Literaria". Aprovechando que también durante esta semana hemos celebrado y participado en la campaña que cada curso promueve la Diputación Provincial, sobre el "Aceite de Oliva y sus Mundos", hemos tomado precisamente al mundo del aceite, para recopilar poemas, refranes, retahílas y adivinanzas con él y su entorno como protagonistas.
Así una representación del alumnado de distintos niveles educativos, ha visitado las diferentes aulas, para recitar poemas, adivinanzas, refranes...
Aprovechamos para realizar la entrega de los diplomas a los lectores que han destacado, aunque la gran mayoría del alumnado serían, sin duda, merecedores de ellos. 
En algunas aulas de Educación Infantil, a su vez nos han obsequiado con el recitado de otros poemas.
Como han sido muchos los poemas y demás composiciones, os acercaremos algunos de ellos en nuestro blog de lectura. Aunque os dejamos ahora el conocido "Andaluces de Jaén" de Miguel Hernández.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?
No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.
Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.
Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?
Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.
No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.
Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.
¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?
Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.
Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.
Miguel Hernández. 1937